Golden Apple Quartet
Cualquiera que haya detenido su viaje alguna vez para fotografiar un atardecer sabe, por los destellos dorados y púrpuras que invaden el cielo, que el sol ofrece siempre su mejor espectÔculo en el momento del ocaso (... y por la multa en el parabrisas, que no era el sitio adecuado para estacionar).
En su gira de despedida por la puerta grande de los escenarios (... o por la que estĆ© abierta), āGolden Apple Quartetā ofrecen tambiĆ©n en āVamos, que nos vamosā la mejor versión de sĆ mismos haciendo un recorrido musical por las canciones que han compartido con los espectadores durante casi 4 dĆ©cadas.
De cada dĆ©cada de creación se han seleccionado, con la delicadeza y la precisión de un relojero suizo con hipo, aquellos temas que han calado mĆ”s hondo en la sensibilidad humorĆstica de su pĆŗblico mĆ”s casquivano que ha coqueteado de forma pasajera y sin compromiso con otras formaciones musicales.
Esto es, de manera sinóptica, la definición del Ćŗltimo espectĆ”culo de āGolden Apple Quartetā: āVamos, que nos vamosā. De manera conóptica, incluye unas gafas no incluidas.
Ā”PĆ”sense y rĆansese!