Lo salvó Raúl Cimas y algo Javier Coronas. Colubi no puede ser más vulgar. No hace nada de gracia y estropea con sus intervenciones fuera de tono cualquier hilo del espectáculo. Raúl Cimas es un verdadero genio, natural, espontáneo, gracioso, llega al público y con un humor desternillante. Lo mejorcito con muchísima diferencia. Quequé se nota que está en horas bajas pero por lo menos lo intentó, en su línea.