La mĆŗsica del saxofonista y compositor Immanuel Wilkins estĆ” llena de empatĆa y convicción, enlazando melodĆa y lamento con adornados momentos de amplitud y respiración.
Los aficionados al jazz conocieron este fascinante sonido con su aclamado debut llamado Omega, nombrado Mejor Ćlbum de Jazz de 2020 por The New York Times. Su debut tambiĆ©n supuso la presentación de su excepcional cuarteto, un engranaje perfecto con el que Wilkins presenta de nuevo en su Ćŗltima gira del Ć”lbumThe 7th Hand, gira taras la que se metrĆ” en el estudio para preparar su próximo Ć”lbum.
The 7th Hand explora las relaciones entre la presencia y la nada en una suite de una hora compuesta por siete movimientos. A la hora de escribir, Wilkins comenzó a visualizar cada movimiento de forma que la mĆŗsica fuese totalmente improvisada, canalizada colectivamente por el cuarteto. āEs la idea de convertirse en un conducto para la mĆŗsica como un poder superior que realmente influye en lo que estamos tocandoā afirma el artista afincado en Brookyln y criado en Filadelfia, de quien la revista especializada Pitchfork dice que ācompone obras Ć©picas que tienen la profundidad de un ocĆ©anoā. Wilkins y su banda revelan su verdad colectiva mostrĆ”ndose abiertamente.
Capa por capa, movimiento por movimiento. āCada movimiento va despojando a la banda hasta el Ćŗltimo movimiento, sólo una nota escritaā, dice Wilkins. "El objetivo de lo que todos intentamos llegar es la nada, donde la mĆŗsica pueda fluir libremente a travĆ©s de nosotros".