La casa la Bernarda
Cuando Cómicos Inestables del Norte hicieron la primera lectura de āLa Casa de Bernarda Albaā del insigne poeta Federico GarcĆa Lorca, todos coincidieron en que era la obra cómica mĆ”s hilarante jamĆ”s escrita, apenas se contenĆan ante diĆ”logos como:
- Hilo y aguja para las hembras. LĆ”tigo y mula para el varónā¦
- ”Maldita sea! ”Mal dolor de clavo le pinche en los ojos!
- Ćsa tiene algo. La encuentro sin sosiego, temblona, asustada, como si tuviera una lagartija entre los pechos.
- Las mujeres en la iglesia no deben mirar mƔs hombre que al oficiante, y a Ʃse porque tiene faldas.
Volver la cabeza es buscar el calor de la panaā¦. Por ello se quedaron perplejos ante la mirada seria y exigente del director David Monge: āNada de eso seƱores, Hondura, Drama, Tragedia, Rigor. Nos enfrentamos a un teatro culto, sobrio, casi solemneā. Confundidos pero disciplinados se crecieron ante el desafĆo y han conseguido en esta singular adaptación convertir la comedia en tragedia, el humor en drama y la risa en desesperación⦠o es al revĆ©s?...
En todo caso comedia fĆsica, clown, mimo⦠se pone al servicio de la particular visión y universo Ćŗnico de Cómicos Inestables del Norte para desmontar la icónica obra de Lorca. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia⦠O⦠no