Parece que para que el público tenga una experiencia lo más cercana a lo que fue en su momento acudir al teatro, le hacen acomodarse (por decir algo) en sillas duras y estrechas, en un local mal climatizado, de dudosa acústica y con una escenografía espartana, siendo benevolente. Además, sin información ni visibilidad del recinto en el exterior.
en mi opinión, la adaptación no es del todo acertada; la puesta en escena, algo cutre y la interpretación irregular: Finea y Nise bastante bien, el rest...