Directo espectacular como siempre, limitado por la estricta normativa Covid, que vale que es muy necesaria para garantizar la seguridad pero que ponerte de pie delante de tu silla no cambia nada y lo hubiera hecho mucho más divertido.
Muy mal al acabar el concierto no poder acceder a la zona de bar por pedir 20 euros por persona, como si la entrada hubiera sido regalada, es una invitación a que te largues.