Una representación poderosa, con una puesta en escena depurada y eficaz y unos actores que dicen divinamente un texto denso pero que gracias a la agilidad de las transiciones en escena y a la expresividad de los que actuan es un placer seguir. Tuvimos la suerte de que, al terminar, los actores tuviesen la generosidad de compartir un rato con el público y entre ese público había gente del oficio del teatro que hizo de ese encuentro algo todavía más bonito. No olvidaremos nunca está función. Fue a...