Autoría, dirección e interpretación: Itamar Glucksmann, Ron Beeri.
Itamar Glucksmann y Ron Beeri, dos cualificados artistas circenses de técnicas muy depuradas, se encuentran en 2013 en Estocolmo y deciden explorar el diálogo entre acrobacia y malabares. En esa búsqueda, se mantienen leales a sus propias disciplinas; ninguno entra en el terreno del otro, lo que alumbra un método de ejercicios que pone a prueba la combinación de ambas disciplinas: ¿Podrían moverse en el mismo espacio-tiempo? ¿Con o sin la ayuda del otro? ¿Podrían alcanzar nuevos objetivos, imposibles de alcanzar solos? El proceso generó material que reflejaba la singularidad de cada especialidad, pero descubría nuevas posibilidades en una y otra. Podía existir conexión entre ellos, podía haber intercambio, podía crearse un nuevo lenguaje complejo; pero los límites físicos entre las disciplinas ponían a prueba la relación entre ambos.
Así, Lazuz (Moverse, en hebreo) nace de este encuentro dinámico entre el acróbata y el malabarista. Dispuestos a colaborar entre sí, la misión resulta más complicada de lo que esperaban. En equilibrio entre conflicto y colaboración, cada uno mueve al otro, lo saca de su zona de confort y lo empuja hacia un encuentro “movido”. A veces lúdicos, siempre emocionantes y a menudo graciosos, los dos artistas muestran en escena su extraña y genuina complicidad.