Primera experiencia con un monólogo y no pude terminar más satisfecho.
Aproximadamente dos horas de espectáculo que pasan volando y se hacen cortas.
Asistir a un monólogo de Luis Piedrahita no es simplemente ir al teatro; es someterse a una sesión de ingeniería emocional y lingüística donde el único resultado posible es salir con la mandíbula dolorida de tanto reír y el alma ligera. Su nuevo espectáculo, "Apocalípticamente Correcto", presentado recientemente con gran éxito en Madrid, confirma ...