Escocia, 1446. Duncan reina con mano de hierro, pero los tiempos son convulsos. Maclownbeth vuelve de la batalla y las brujas le saludan como Thani de Cawdor y se despiden de él con un “Salud, Maclownbeth, que serás rey más tarde”. Cuando es nombrado Thani de Cawdor, Maclownbeth, cree que el vaticinio de las brujas se cumplirá. Con su esposa, Lady Maclownbeth, y movidos por la ambición, urden un plan para matar al rey. Y un crimen, de rechazo, lleva otro... Las brujas nos sirven con detalle esta desconocida parte de la historia de Escocia, que bien podría ser de otro sitio.
En el año 2017, la compañía Projecte Longánime hizo su primer experimento de transformar al clown la pieza de “Macbeth”, de William Shakespeare. Cinco años más tarde, la compañía retoma el reto de recuperar el trabajo anterior para deconstruirlo, investigar, jugar y profundizar en este nuevo lenguaje teatral donde el peso no recae en la palabra, sino en la acción y el recorrido emocional de la pieza. Lluís Graells propone a los intérpretes trabajar esta nueva adaptación en un idioma que no sea su lengua materna, hecho que ayuda a distanciarse del texto como canal transmisor y buscar otras formas de expresar las motivaciones y conflictos de los personajes. Así nacen unos personajes oscuros y trágicos; nace “Maclownbeth”, una tragicomedia visceral vivida por cuatro payasos.