ĀæQuĆ© somos?, ĀæQuiĆ©n nos mueve?, ĀæQuĆ© queremos ser?, ĀæHacia dónde dirigimos nuestros impulsos?ā¦
Cada ser humano, de una u otra forma, estĆ” condicionado por una serie de normas de comportamiento impuestas por terceros que determinan lo supuestamente correcto como una verdad absoluta, y que, coartan nuestros actos y forma de vida para arrastrarnos, en la mayorĆa de ocasiones, a una zona pasiva de confort resultado del miedo que nos imprimen a salirnos de lo establecido.
En Moscas y Diamantes me someto a un trabajo de introspección donde reflexionar sobre las consecuencias que esto ha generado en mi auto-realización como danzante, para alejarme de cualquier prejuicio adoptado por las mismas y encontrar la realidad de mi mundo utópico.
Impulsado por el arte pictórico de Oswaldo GuayasamĆn, busco mi perfección en la expresión mĆ”xima de mi yo en todos los sentidos; el yo calvo, el yo imperfecto, el yo varonil, el yo humano, el yo rĆŗstico, mi yo perfecto⦠el yo que el espectador quiera percibir de mĆ.
Porque nuestro ser no estĆ” en manos de otros y la Ćŗnica verdad absoluta es la propia, si nos llaman locos⦠lo mejor serĆ” que bailemosā¦