Hubo un lugar en plena Costa del Sol donde, incluso bajo la represión franquista, la diversidad podía encontrar un espacio para vivir con libertad. Ese lugar fue el Pasaje Begoña de Torremolinos. La joven Compañía de Pabellón 6 recupera ahora el recuerdo de aquel enclave convertido en símbolo de libertad, convivencia y diversidad afectivo-sexual para construir una propuesta teatral que mira al pasado sin dejar de hablar del presente. A través de una puesta en escena fresca, inventiva y profundamente teatral, el espectáculo rescata una historia que durante demasiado tiempo permaneció en segundo plano y devuelve al público la memoria de una noche que cambió para siempre la vida de aquel lugar.
El Pasaje Begoña, un refugio de libertad
Durante los años sesenta y principios de los setenta, Torremolinos se convirtió en uno de los grandes destinos turísticos de la Costa del Sol. En ese contexto, el Pasaje Begoña destacó como un espacio singular de ocio nocturno y convivencia. Bares, locales y establecimientos reunían a personas de diferentes procedencias y orientaciones, creando un ambiente de apertura que contrastaba con la realidad de una España marcada por la dictadura franquista.
El Pasaje Begoña llegó a convertirse en un referente de respeto a la diversidad afectivo-sexual y en uno de los grandes exponentes de la vida nocturna de la Costa del Sol. Para muchas personas representaba la posibilidad de expresarse con mayor libertad, encontrarse con otras personas y disfrutar de una vida social que en otros lugares resultaba mucho más difícil. Su historia recuerda que incluso en los periodos más restrictivos existieron espacios de resistencia cotidiana donde la libertad podía abrirse camino.
Una noche que lo cambió todo
La historia alcanza un punto decisivo el 24 de junio de 1971. Aquella fecha marcó un antes y un después para el Pasaje Begoña y para quienes encontraban allí un espacio de libertad. La intervención policial puso fin a una etapa y dejó una profunda huella en la memoria de quienes vivieron aquellos acontecimientos.
El espectáculo parte de ese episodio para recuperar no solo un hecho histórico, sino también las experiencias, ilusiones y formas de vida que existían alrededor del Pasaje Begoña. La memoria adquiere así una dimensión humana: detrás de las fechas y los acontecimientos aparecen personas que buscaban simplemente relacionarse, divertirse y vivir su identidad con mayor libertad. Recordar aquella historia supone también reconocer la importancia de los espacios que permiten a una sociedad ser más abierta y diversa.
Pabellón 6, juventud y creación escénica
La propuesta llega de la mano de la Compañía joven de Pabellón 6, un colectivo que destaca por su apuesta por la autogestión y por una creación escénica vinculada al compromiso con su entorno. Su acercamiento al Pasaje Begoña demuestra una voluntad clara de recuperar episodios de la memoria reciente y trasladarlos a escena desde una perspectiva contemporánea.
Lejos de plantear una reconstrucción histórica fría o distante, la compañía utiliza las herramientas del teatro para acercar aquella experiencia al público actual. La frescura de sus intérpretes y la inventiva de la puesta en escena permiten que el relato conserve energía y vitalidad. El pasado no aparece como algo inmóvil, sino como una materia viva que puede dialogar con las preguntas del presente.
Una propuesta teatral fresca e inventiva
Uno de los principales atractivos del espectáculo es precisamente su capacidad para combinar memoria y teatralidad. La compañía utiliza el escenario como un espacio de evocación, donde el ambiente de la Costa del Sol y el espíritu del Pasaje Begoña pueden recuperar su dimensión de encuentro, celebración y libertad.
La atmósfera alterna momentos de vitalidad y alegría con otros en los que la sombra de la represión se hace presente. Ese contraste permite comprender mejor la importancia de aquel espacio: cuanto mayor era la presión del contexto, más significativa resultaba la posibilidad de encontrar un lugar donde poder ser uno mismo. El público se acerca así a una historia que puede despertar nostalgia, indignación, emoción y, sobre todo, curiosidad por conocer una parte de nuestro pasado que merece ser recordada.
Memoria, diversidad y libertad
La recuperación del Pasaje Begoña tiene además una lectura plenamente contemporánea. Hablar de diversidad afectivo-sexual y de libertad no significa únicamente mirar hacia atrás, sino reflexionar sobre la importancia de conservar y defender los espacios de convivencia. La obra plantea la memoria como una herramienta para comprender los avances alcanzados y también para recordar que los derechos y las libertades forman parte de una historia colectiva que merece ser conocida.
La experiencia teatral invita a conectar con quienes encontraron en aquel rincón de Torremolinos una oportunidad para vivir de una manera diferente. Sus historias permiten comprender el valor de la comunidad y de los lugares seguros, pero también la fuerza que puede tener una generación joven cuando decide investigar, crear y compartir aquello que ha sido olvidado.
Una historia que merece volver a escena
La propuesta de Pabellón 6 convierte el recuerdo del Pasaje Begoña en una experiencia cercana, dinámica y cargada de significado. Su apuesta por la autogestión y la creación colectiva encaja con una historia protagonizada, en buena medida, por personas que buscaron crear sus propios espacios de libertad dentro de una sociedad que se los negaba.
El resultado es un espectáculo que combina compromiso y entretenimiento, memoria y energía escénica. Una invitación a descubrir la historia de un lugar extraordinario, a conocer a quienes lo hicieron posible y a dejarse llevar por una puesta en escena que recupera su espíritu de diversidad y libertad. Porque recordar el Pasaje Begoña no es solo mirar hacia una noche de 1971: es volver a preguntarnos qué significa poder vivir, encontrarse y ser uno mismo sin miedo.