Qué ESPECTÁCULO, y con mayúsculas. Desde la puesta en escena, iluminación, cuerpo de baile, músicos….y Sara. Pura emoción.
Que un espectáculo te ponga los pelos de punta puede ser raro, pero es que Vuela no solo te pone los pelos de punta sino que te acelera el corazón, el virtuosismo de todos los artistas es comendable, y el arte de Sara Baras se queda sin palabras - todo se queda corto. Bravo!