- Género: comedia, drama
- Categoría: teatro
- Escala: nacional
- Encontrarás Punto y Coma en: la sala Lola Membrives del Teatro Lara
Punto y Coma, dos mujeres inteligentes y un duelo dialéctico
Con las entradas para Punto y Coma, los espectadores asistentes podrán disfrutar de una historia cautivadora, una complejidad envolvente, un guión para chuparse los dedos y dos verdaderas fuerzas escénicas, ¡las inigualables Carmen Navarro y Amparo Vega-León! Esto es solo parte de lo que llega a la Sala Lola Membrives del Teatro Lara, ubicado en el nº15 de la Corredera Baja de San Pablo. El recinto, localizado cerca de la misma Gran Vía de Madrid, recibirá una batalla dialéctica capaz de emocionar, hacer reír y poner la piel de gallina, todo al mismo tiempo. Entre tonos feroces, la amistad de ambas protagonistas se tambalea ante el público cautivado y se intercambian todo tipo de argumentos y soliloquios entre los que encontramos jirafas mudas, clítoris que hablan, enfermeras rusas… De todo.
Todo un mundo verbal tiene lugar sobre las tablas de la Sala Lola Membrives, todo un mundo que, además, se ve supeditado a una trama fervorosa y sentimental. Subyacente bajo todo el conflicto y expuesta claramente ante los oídos de cada uno de los espectadores, descubrimos en esta obra una crítica de tintes irónicos hacia el cosmos del show business, un campo ya famoso por las mentiras que crecen a sus anchas y las trampas que se llegan a plantar hasta amigas del alma. ¿Qué más se le puede pedir a una obra?
Una historia sublime contada desde la compleja amistad de dos portentos
Se bajan los focos del público, se levanta el telón y comienza la inolvidable experiencia. Sobre el escenario nos encontramos con una dramaturga en paro que aún recuerda su dorada fama de los años ochenta, que se vio obligada a huir de Madrid e instalarse en una colorida casa lejana. Allí, la renombrada y olvidada Sara Susto recibe a su amiga del alma, quien trae la propuesta de un productor argentino de revivir aquella obra que la lanzó a la fama en primer lugar. De aquí en adelante todo es cuesta abajo, bajeza y un duelo argumentativo que eriza la piel. Bulos, enfermedades y orgullos sirven de piezas en esta brillante partida de ajedrez, una contienda que, si no encuentra frenos, podrá acabar muy mal.