Entras en la disco.
DJ Laureen comienza a pinchar.
Los beats empiezan a moverte los pies, Āæbailas?
SĆ, empiezas a bailar.
Las luces te deslumbran, ”te flipan!
Vas a la barra. Pides... algo. Lo que sea.
Te miran.
Quisieras... pero quizƔs no quieres.
ĀæPuedes dudarlo?
SĆ... o no. Porque si dices que sĆ, o simulas que sĆ
y despuƩs es que no, serƔ un problema.
”No pasa nada! Don't stop.
Sigue con el dancing y que no se note tu duda.
Chupito , sigue el ritmo, y que pase lo que deba pasar.
O lo que tĆŗ decidas.
”No pienses!
¿Y si no sabes qué hacer?
”Pues SCRATCH!
Rasga tu vida, pÔrtela, rasgúñala,
rómpela, rehazla , replantéala, o simplemente
tĆrate y que pase lo que tenga que pasar.
En SCRATCH una DJ nos explicarĆ”, a ritmo de sesión de mĆŗsica electrónica, su mundo y sus experiencias . Veremos cómo es su dĆa a dĆa, tanto en el mundo de la noche, como en su casa con su pareja. Y descubriremos su anhelo mĆ”s escondido de volver a tocar la guitarra, tener su propia voz, de ser compositora indie.
PondrĆ” en conflicto las consecuencias de la exposición social, los pactos de los flirteos de la noche, los lĆmites permitidos a las mujeres en la sexualidad y la seducción y los posibles malentendidos, dudas y contradicciones en las decisiones propias.
¿Son todas vÔlidas? ¿Deben ser permanentes o pu eden cambiar instante tras instante? Y sobre todo, ¿somos capaces, como espectadores/sociedad, de aceptarlas sin prejuicios?