EL INICIO
El 15 de abril de 1935 echó a andar la Selección Española de Baloncesto con su primer partido, que fue oficial, ante Portugal (33-12) en el viejo estadio de Chamartín de Madrid. España selló su billete al primer Eurobasket, que se celebró semanas después en la ciudad suiza de Ginebra. Allí estrenó su palmarés tras conquistar su primera medalla, la plata tras caer en la final ante Letonia. Tras esta cita estalló la Guerra Civil y la selección no volvió a reencontrarse hasta 1943.
EL PRIMER ORO
No volvería la dinámica del combinado nacional hasta 1950, cuando se clasificó para el primer Mundial organizado por FIBA (en Buenos Aires). España se estrenaría en otra competición: los Juegos Mediterráneos, que arrancaron en 1951 en Alejandría donde el combinado nacional conquistaría otra meritoria medalla de plata, pero sería en 1955 cuando haría historia con el oro en los Juegos Mediterráneos que se celebraron en el viejo Palacio de los Deportes de Barcelona. Para entonces España contaba ya con jugadores de primera línea como Bonareu y Joaquín Hernández, que estaban rodeados de otros históricos como Antonio Díaz Miguel, Josep Brunet o Eduardo Kucharski.
AVANZANDO EN SU HISTORIA
Los años fueron avanzando sin grandes logros –un par de subcampeonatos de Juegos del Mediterrámeo- pero creando un deporte que poco a poco iba atrayendo a más gente, y por tanto, más jugadores practicaban el baloncesto. Fue quizás en 1973 cuando se dio un nuevo paso de gigante. Barcelona organizaba un nuevo EuroBasket, ya con Díaz Miguel en el banquillo y con Nino Buscató como capitán, y España conquistó una plata que supo a oro tras haber eliminado en semifinales al invencible URSS, aunque no pudieron con Yugoslavia en la final.
LOS ÉXITOS DE LOS 80
España seguía su puesta a punto de cara a más triunfos, preparando el hasta hace poco el momento más importante de la historia del 'basket' nacional. Los Juegos Olímpicos de Los Angeles donde España conquistó la histórica presea plateada tras disputar la final ante Estados Unidos y que venía de otra plata en el Europeo del año anterior. Era la época de los Corbalán, Solozábal, Llorente, Margall, Epi, Beirán, Iturriaga, Jiménez, Arcega, Fernando Martín, Romay y De la Cruz, la generación que hizo soñar en baloncesto a España entera y precursora de los éxitos actuales.
LOS PELEADOS 90
Entre dos generaciones doradas, la de los noventa es quizás la que más mérito tuvo ya que quizás logró éxitos por encima de sus posibilidades. Hombres como Herreros o Alfonso Reyes que imprimieron el carácter a los posteriores ‘juniors de oro’, lograron arañar un par de medallas más: el bronce en el Eurobasket de Roma 1991 y, sobre todo, la plata en el de París 1999, tras ganar en semifinales a la anfitriona.
LA ÉPOCA DORADA
Desde que en 2000, Juan Carlos Navarro –actual capitán de la Selección Española- irrumpiera en una convocatoria y en los Juegos Olímpicos de Sidney comienza la época dorada del baloncesto español. Quizás sea el verano anterior, en Lisboa, en la final del Mundial U19 con toda esa generación del 80 la que ‘incendia’ el actual fuego español. Desde entonces se fueron sumando Pau, Garbajosa, Jiménez, Mumbrú, Marc, Calderón, Ricky… para alcanzar las cotas más altas: Campeones del Mundo 2006, Campeones de Europa 2009 y 2011 o Subcampeones de unos Juegos Olímpicos en 2008 y 2012 son algunos de los grandes logros.