El concierto en si, objetivamente correcto en sonido y organización. Nada que ver con los gipsy kings iniciales, no volvería a ir a verlos.
La organización de starlite, correcto en cuanto a medidas de seguridad pero una estafa para los consumidores. Cervezas calientes de botellín a 10€, combinados con más hielo que bebida, 16€, hamburguesas 24€, bocadillos desde 15€. Un robo enmascarado de mucho glamour.