La Ternura. Mucho más que una comedia, una experiencia enriquecedora
La ternura de Alfredo Sanzol, ¡singular dramaturgo!, irrumpió en escena hace unos años con un aplauso que retumbó por España. Con tintes shakespearianos, esta historia de amores imposibles, de naufragios monumentales e islas desiertas, de odios irracionales y matrimonios de conveniencia, despliega una comedia romántica en la cima de su género. Ubicada en una sociedad en guerra, la trama te hará testigo no solo de una de las aventuras humorísticas más divertidas, sino también del talento compositivo con el que Alfredo Sanzol y su equipo tejen cada producción.
Dicho en plata, cada engranaje que pone en tus manos las entradas para La Ternura cumple su función de manera brillante, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta los portentos que firman el reparto de la comedia:
Reina Esmeralda: Cecilia Solaguren
Princesa Rubí: Eva Trancón / Ana Cerdeiriña
Princesa Salmón: Natalia Hernandez / Sandra Ferrus / Paloma Córdoba
Leñador Marrón: José Ramón Iglesias / Markos Marín
Leñador Verdemar: Paco Deniz / Paco Ochoa / Elias Gonzalez
Leñador Azulcielo: Juan Ceacero / Xarlos Serrano / Juan Vinuesa
A estos talentos experimentados se une también la creatividad y precisión del vestuario, la música y la escenografía. Todo un equipo da vida al texto de Alfredo Sanzol, con el único objetivo de hacerte reír y entregarte, como acostumbra a hacer el proyecto de Teatro de la Ciudad, ¡una experiencia inolvidable!
Esfuerzo, ingenio y talento a mansalva han posicionado La Ternura en el podio cómico nacional. Desde aquí, la obra ha recogido dos de los premios más renombrados de la escena teatral española, un Premio de la Unión de Actores a Mejor Actriz Secundaria de Teatro en 2018 y el icónico Premio Max a Mejor Espectáculo de Teatro en 2019. Alfredo Sanzol ya estaba familiarizado con el Premio Max, el cuál recibió tres veces en la década de los 2010; entre otros de igual o mayor calibre incluso, como el Premio Nacional de Literatura.
Un éxito seguro fundado en una trama sin desperdicio
En la sinopsis de esta comedia podrás observar la musa, ¡el alma de Shakespeare!, que inspira a Alfredo Sanzol en su creación. Nada más alzarse el telón la obra nos transporta al siglo XVI, a bordo de un barco de la legendaria Armada Invencible. Aquí nos reciben 3 protagonistas, la reina Esmeralda, que posee cierta magia fantástica, y sus hijas, dos princesas que serán obligadas a casarse por mandato del rey Felipe II con nobles ingleses una vez finalice la conquista de Inglaterra. Esto no es sino el inicio que te espera al comprar entradas para La Ternura.
La aventura continúa, entre risas perfectamente hiladas, con un accidente no tan accidental y una isla desierta no tan deshabitada. Así, entran en escena los otros 3 protagonistas, ¡para terminar de liar el asunto!, un leñador y sus dos hijos. La media docena de personajes te llevará de la mano en una historia de cambios de identidad, de giros inesperados y alianzas reticentes, de voluntades enfrentadas que deben aceptar el sufrimiento que conlleva amar. Estas son, precisamente, las temáticas que hacen de la obra una oportunidad mucho más que cómica, ya que en ella caminarás por ideas como el romance, la sobreprotección paternal, la fuerza que conlleva ser tierno y cómo serlo resulta indivisible del amar en sí.
Influencias, técnicas y mensajes que enriquecen la obra y tu vivencia
Alfredo Sanzol es un nombre gigante dentro de la esfera teatral. Ya no por sus éxitos, ¡que también!, sino por la particularidad con la que crea. Antes incluso de que estuvieran a tu disposición las entradas para La Ternura, Sanzol se embarcaba en la obra cómica de Shakespeare con el objetivo de impregnarse de su estilo compositivo, esa capacidad para enredar y desenredar que hizo que sigamos estudiándolo a día de hoy.
Es por eso que encontramos una influencia directa de títulos como La Tempestad, Noche de Reyes o El Sueño de una Noche de Verano. A estos se suma la propia alma del dramaturgo, una visión que explora y reflexiona sobre esos pequeños gestos, ya sean sonrisas o silencios atentos, que infieren ternura en el mundo, sin la cual es la guerra lo único que queda. Ausencia insalvable de una vida plena. Este es el total de la maravilla que te espera en el Teatro Infanta Isabel de Madrid, ¡hogar de las risas más sinceras!