Yeyé de Cádiz & Carmen de la Jara
El flamenco gaditano es mucho más que las alegrías, unos aires o una forma de cantar. Creadora de cantes y de estilos, puerta de entrada de músicas africanas y americanas que supo asimilar y aflamencar, la ciudad de Cádiz y su área cercana de influencia, los Puertos, tienen un enorme bagaje de cantes flamencos. Polo del planeta, soleares de Paquirri, seguiriyas del Viejo de la Isla, caña de Curro Dulce, tangos y tientos del Mellizo, cantiñas, cantes de ida y vuelta, saetas, bulerías, tanguillos… y una forma de cantarlos… y un compás. Cádiz es profunda, rítmica, vibrante y alegre al expresar sus sentimientos flamencos.
Yeyé de Cádiz
Antonio López Olmo nace en el gaditano barrio de Santa María. En su infancia se le conoce como "El Niño de las Cocheras", ya que tras la explosión del polvorín en Cádiz, la familia tuvo que refugiarse y vivir en unas cocheras. Entre los 6 y 8 años canturreaba por el flamenquísimo barrio de Santa María para "buscarse la vía", teniendo muchas veces como compañero de aventuras a Camarón de la Isla. Su curioso nombre artístico le viene por haber pertenecido a la popular comparsa carnavalera Los Yeyés de Cádiz (popularmente llamados Los Beatles de Cádiz). Anteriormente fue integrante de Los Beduinos, siendo el Yeyé la primera persona que cantó como solista en una chirigota. De estas formaciones carnavaleras salió para entrar en el mundo del cante. Fue en el tablao de los Arcos de Cuchilleros en Madrid (donde se encontraba de gira carnavalera) donde comienza su andadura como cantaor. En 1969 Toni "El Pelao" le lleva de gira por Canarias y de allí pega el salto a Japón, donde permanece hasta 1982. Afincado en Japón, llega a tener su propio tablao y se convierte en referente y apoyo de muchos artistas que visitan el país nipón. Allí comparte vivencias y anécdotas con innumerables artistas como Paco de Lucía y un largo etcétera. En 1982 se presenta a un casting para Manuela Vargas y le eligen junto con Vicente Soto, Adela La Chaqueta y El Indio Gitano, y comienza una larga gira por Europa. En los 90 se instala de nuevo en Madrid, formando parte de la plantilla de cantaores del Torres Bermejas. En el 2002, con gran repercusión, se representa el espectáculo Chansonflamenca (publicado en CD), en el que participa con una memorable versión de Coleur café (de Serge Gainsbourgh), junto a Antonio Canales, Ramón "El Portugués", Montse Cortés, Guadiana, Enrique Heredia "El Negri", Ana Salazar, Eva Durán, etc. Nunca se había presentado a un concurso hasta que en el 2004, animado por compañeros y amigos, compite en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, obteniendo el prestigioso Premio Camarón. En el 2005, producido por Pedro Sierra, sale al mercado su disco en solitario, Puerta tierra, donde queda patente su gran conocimiento de numerosos estilos flamencos cantados con regusto, poso e innegable sabor gaditano. Su dilatada y viajera vida artística está cargada de anécdotas con incontables artistas flamencos que muy bien podrían ser el contenido de un libro. Por citar solo una, Yeyé de Cádiz fue el que impulsó a Aurora Vargas hacia el mundo profesional.